Los pilares básicos de la recuperación de las sobrecargas y lesiones musculares son el descanso y la fisioterapia. Si este binomio no conjuga adecuadamente, la recuperación de la lesión correrá riesgo de recaída. Hay que respetar los tiempos de recuperación, permitiendo que los tejidos dañados se regeneren adecuadamente. Hay que ser precavido en el tratamiento de estas lesiones por el elevado riesgo de recaídas que presentan. Las lesiones de la musculatura de la parte posterior del muslo requieren un tiempo mínimo de reposo, para que los mecanismos de cicatrización actúen adecuadamente, de lo contrario, puede ocurrir que estas lesiones se prolonguen injustificadamente en el tiempo, llegando a afectar al rendimiento deportivo del jugador.

La lesión según dicen ha sido en la misma zona que en diciembre pasado. El jugador ha continuado con molestias desde entonces. Si es así, es más preocupante y puede prolongarse hasta las seis semanas.
Las maniobras intempestivas sobre la zona lesionada, “meter los dedos” como se dice en el argot deportivo, está totalmente contraindicado en estos casos, al menos al inicio del tratamiento. Los fisioterapeutas milagros, normalmente actúan con un desconocimiento de causa total y absoluta. Dar masajes agresivos mañana y tarde para recuperar estas lesiones puede llevarnos a agravar la misma.

Descanso, estiramientos y crioterapia, son la base del tratamiento de las primeras 72 horas. Actuar antes, en una lesión grado II – III puede ser contraproducente. Por eso es fundamental la coordinación de los servicios médicos.

Consulta el artículo en el Diario AS: http://opinion.as.com/opinion/2015/02/07/portada/1423267208_419318.html