Las lesiones musculares son las más frecuentes en el deporte en general y en el fútbol en especial. La mayoría de las veces se trata de lesiones banales que en plazos entre dos y cuatro semanas están totalmente curadas y no dejan secuelas en el deportista, que reinicia de nuevo la actividad deportiva sin menoscabo de su rendimiento deportivo.

Sin embargo, hay lesiones musculares que complican tremendamente su evolución por problemas de cicatrización, con formación de adherencias inespecíficas, cicatrices dolorosas o problemas en la reabsorción del hematoma. Este tipo de roturas musculares suele evolucionar también a la curación en un período de tiempo aproximado de entre seis y doce semanas. Y finalmente tenemos un porcentaje muy pequeño de lesiones musculares que no cede con los tratamientos conservadores y entonces la cirugía es la única vía para la solución definitiva de la lesión. El aficionado del Real Madrid está preocupado ahora por la tardanza en la recuperación de la lesión de Van Nistelrooy, como estuvo preocupado con la de Guti.

En el caso de este último, la reabsorción del hematoma fue lenta por tratarse de un hematoma “intramuscular” pero afortunadamente para él, su curación fue completa y no fue precisa la intervención. En el caso del holandés, lleva dos meses con la lesión del tríceps. Y todos sabemos que el tríceps es uno de los músculos fundamentales en la biomecánica de la carrera. El jugador tiene ya sus años y le está costando la recuperación algo más de lo normal, pero considero que todavía estamos dentro de los plazos razonables de recuperación de estas lesiones.