La dorsalgia consiste en la presencia de dolor localizado en la columna dorsal, generalmente interescapular, que puede irradiarse a cuello o tórax. Este dolor aparece en reposo o con el movimiento, con la respiración o a la palpación de la zona.

Su etiología puede deberse a múltiples factores entre los que se encuentran:

  • Factores posturales: posiciones o gestos inadecuados, mantenidos o repetidos.
  • Alteraciones de la alineación de la columna: cifosis, escoliosis. Más frecuentes en adolescentes en edad de desarrollo.
  • Traumatismos: fracturas, aplastamientos vertebrales,…
  • Patología crónica: artritis, artrosis, patología reumática (espondilitis anquilopoyética).
  • Contracturas o sobrecargas musculares.
  • Otras: afectación visceral, patología costal, discal, dolores referidos, estrés,…

A la hora de realizar el diagnóstico es necesario descartar patología primaria o a distancia, como tumores, patología en los pies o MMII por mal apoyo, situaciones de estrés,…

De cara al tratamiento es fundamental el abordaje del dolor y, en su caso, de la causa primaria. Para ello se recomienda tratamiento con fisioterapia y ejercicios adecuados para el control y la educación postural (de gran importancia de cara a la prevención). Se pueden utilizar también tratamientos farmacológicos para el dolor.