El dolor de pubis o pubalgia es una entidad clínica muy frecuente en los deportistas, fundamentalmente en los futbolistas. Es una lesión complicada y compleja en su evolución que casi siempre evoluciona a la curación con tratamiento conservador, pero que a veces requiere tratamiento quirúrgico.

Entre las causas de la producción de la lesión existen varias teorías. La primera es la sobrecarga, producida en las inserciones musculares, por microtraumatismos de repetición, exceso de actividad física, disminución de la flexibilidad y de la contractibilidad, que provoca dolor a nivel de los aductores. La segunda, es la teoría del desequilibrio pélvico, ya que en el espacio de tres centímetros confluyen varios músculos, que si no trabajan adecuadamente al mismo tiempo, dan lugar a un desequilibrio importante que termina provocando dolor e incapacidad. Finalmente esta la teoría de la hernia deportiva bilateral, que también termina provocando dolor incapacitante. Varios jugadores españoles han sido intervenidos quirúrgicamente por la doctora Ulrike Muschaweck que es una de las especialistas más acreditadas, aunque no está exenta de cierto misticismo y oscurantismo en su forma de proceder en este tipo de intervenciones.

El dolor inicialmente es pequeño y cede con el tratamiento y no impide jugar al futbolista. Pero el dolor va haciéndose cada vez más fuerte e incapacitante, llegando incluso a doler en reposo e incluso en la cama. El tratamiento inicial siempre es conservador, con reposo relativo, fisioterapia, reequilibrio del suelo pélvico e infiltraciones de corticoides y factores de crecimiento. Si con todo no mejora, no queda más remedio que cirugía. Es una lesión que, aunque complicada en su evolución, siempre termina curándose bien. El único problema es el tiempo.

Consulta el artículo en el Diario AS: La pubalgia de Messi