Hay determinados medicamentos que en su composición llevan una pequeña cantidad de corticoide y otros, que son simplemente corticoides.  Este grupo de medicamentos, tiene un alto poder antiinflamatorio, y son utilizados en la práctica clínica habitual, sin ningún tipo de problemas.

Pues bien, en el deporte, sólo pueden ser utilizados de forma local o intraarticular. De tal forma que,  cuando un jugador tiene una O.D.P. o una Lumbalgia mecánica, y le administramos una serie de inyecciones intramusculares de Inzitan, (en cuya composición hay 4 mgr. de Desametadona )  por ser uno de los tratamientos más eficaces, debemos poner en las hojas donde se rellenan los medicamentos, que los hemos administrado como infiltraciones, porque si decimos que están aplicados intramuscularmente, entonces se considera dopaje.

¿Tiene ésto algún sentido ? Sencillamente y desde un punto de vista estrictamente médico, nos parece totalmente absurdo.

Y si un jugador tiene una reacción medicamentosa o alimenticia, ¿no podemos inyectarle un corticoide como a todo el mundo?
Recuerdo que hace años en un debate de radio sobre el tema, uno de los hoy integrantes de la Comisión Médica Antidopaje de la Federación Española de Fútbol, ante una pregunta mía a este respecto, contestó: “Pues que no juegue”. Sin comentarios.

La sóla presencia de un corticoide en una muestra, no debe ser considerada ésta, como positiva.  Ni tampoco tiene que ser la Comisión Médica Antidopaje la que diga si o no.  Tiene que venir contemplado claramente en el reglamento, para que el médico sepa a qué atenerse.

El abuso de corticoides o su uso indiscriminado en determinados deportes, requiere un control determinado, a estudiar  por los expertos (Libreta sanitaria del deportista, por ejemplo).

Teléfono y fax permanente, donde los médicos en un momento determinado puedan realizar consultas vinculantes.

A la mayoría de los médicos del deporte, nos ha ocurrido en alguna aislada ocasión que un jugador un sábado o un domingo por la mañana, nos ha dicho que ha tomado una pastilla de Couldina o un sobre de Frenadol para aliviar su catarro.  Y ésto, nos ha traído de cabeza y problemas con el entrenador: Le pongo en la alineación ¿sí o no?

Creo que este problema es fácilmente solucionable, mediante el envío de un fax con la firma del jugador y médico responsable.

Si un equipo, envía constantemente fax de esta naturaleza,  hay que pensar lógicamente que algo no funciona bien en ese equipo, y habrá que someterlo a estudio.

Consideramos que un teléfono y fax permanentes, son mucho más útiles y eficaces para la resolución de estos problemas.

El estudio de los informes y certificados médicos, emitidos por los especialistas correspondientes, por parte de la Comisión Médica Antidopaje, tiene que ser motivo suficiente para la autorización del tratamiento.