Una vez que las molestias musculares han aparecido, es posible seguir una serie de fáciles consejos que ayudan a minimizar los síntomas y el alcance de la lesión, entre los que se encuentran:

  • Retirarse de la actividad deportiva nada más notar un pinchazo o una sensación extraña en el músculo.
  • Aplicación de frío: No más de 20 minutos seguidos. Aplicado varias veces.
  • Realizar estiramientos suaves que provoquen disconfort, pero no dolor.
  • Si la lesión es en el miembro inferior, tratar de caminar despacio y sin cojear.
  • Si es posible diagnóstico médico mejor. Si no acudir al fisioterapeuta.
  • No permitir que te “metan” los dedos. Es decir que te hagan mucho daño para tratar la lesión. El “meter” los dedos y hacer mucho daño no tiene ningún fundamento médico ni científico.
  • Reiniciar la actividad deportiva en tiempo y de forma progresiva. Es decir, no reaparecer pronto porque la recaída es peor.
  • De nada sirven los antiinflamatorios.

A partir de nuestra experiencia acumulada en el Centro Médico Deyre a través del tratamiento de numerosos deportistas, sabemos que el cumplimiento de estos consejos supone una gran ayuda de cara al proceso de recuperación.