En una jugada fortuita el jugador de baloncesto Ricky Rubio resulto gravemente lesionado de su rodilla derecha. No fue un choque violento ni un mecanismo de torsión importante el que vimos por televisión, para producir una lesión de esta índole. La rotura del ligamento cruzado anterior es una de las lesiones más importantes que puede tener un deportista, ya que le va a tener alejado de las canchas por espacio aproximado de seis meses, en el mejor de los escenarios.

La intervención quirúrgica se realizara dentro de dos o tres semanas cuando la rodilla este seca, es decir no inflamada, y en un espacio de diez días iniciara ya el tratamiento de recuperación de forma suave y progresiva. En un mes aproximadamente abandonara las muletas y en tres meses es posible que este realizando carrera continua. A los cuatro ya estará en la cancha con los compañeros y a partir de ahí aumentar la carga de trabajo para ir reincorporándose poco a poco al equipo. Puede estar jugando en seis meses, pero coger la potencia de salto, la velocidad, los cambios endiablados de ritmo y la dureza de la competición, le va a llevar casi un año. Lo más normal es que el jugador dado su juventud se recupere de forma total y vuelva a ser el mismo que antes de la lesión, pero no debemos olvidar que en las lesiones del ligamento, estadísticamente hay un seis por ciento de casos, que opere quien le opere, no vuelve al mismo nivel deportivo. Esperemos y deseemos que este no sea el caso de Ricky.