El Piramidal es un pequeño músculo que se encuentra situado en la parte posterior y profunda de cada hemipelvis y va desde el sacro hasta el trocanter mayor del fémur, existiendo variaciones anatómicas en relación con el nervio ciático que en ocasiones le atraviesa calculándose esta circunstancia en un 20 por ciento de los casos. Es un musculo rotador y estabilizador de la cadera.

Con relativa frecuencia produce un cortejo de síntomas que denominamos Síndrome del Piramidal que en numerosas ocasiones se confunde con una auténtica ciatalgia. Sin embargo a diferencia de la ciática, el dolor nunca baja más allá de la rodilla y el dolor es fundamentalmente al estar sentado, a nivel de la nalga. Hay que tener mucha experiencia clínica para realizar un diagnóstico exacto del Síndrome piramidal, ya que en muchas ocasiones el cortejo sintomático no tiene nada que ver con el músculo piramidal.

En el deporte suele ser relativamente frecuente su lesión sobre todo en corredores de fondo, donde la zancada amplia puede provocar una anteversión de la pelvis por una mala pisada y provocar el pinzamiento del piramidal. En cambio en el fútbol es una lesión muy poco frecuente y máxime como lesión aislada muscular.

El diagnóstico es fundamentalmente clínico ya que los estudios mediante ecografía e incluso estudios mediante resonancia magnética, no nos van a dar imágenes claras de lesión del musculo piramidal, pero si nos van a servir para descartar otro tipo de lesiones. En nuestra experiencia clínica y deportiva el dolor del piramidal se debe a alteraciones discogencias, incluídas profusiones discales lumbares y estenosis foraminales y en otras muchas ocasiones a patologías del trocanter mayor del fémur. Como lesión muscular aislada no es muy frecuente. De todas las formas sea cual sea la causa, el dolor suele ser incapacitante para la práctica del fútbol.

El tratamiento fundamental que realizamos en nuestro Centro Medico Deyre, es la fisioterapia mediante el masaje, y los estiramientos conjuntamente con la hipertermia profunda tipo Erba-Tec. La electroterapia convencional y electroterapia tipo TENS, no tienen ninguna utilidad en este tipo de lesiones. En cuanto a las infiltraciones ecoguiadas en el piramidal mi opinión personal es que no sirven ya que es muy difícil llegar al piramidal a través de una exploración ecográfica. Lo mismo digo en cuanto a la aplicación de EPI para esta patología.

En los casos rebeldes las infiltraciones con corticoides e incluso con toxina botulínica, bajo control fluoroscópico en quirófano, si pueden ser útiles.

Finalmente el estudio de la marcha en ocasiones nos sirve para detectar alteraciones biomecánicas, que mediante la corrección con prótesis adecuadas nos ayudan a solventar el cuadro patológico.

Consulta el artículo en el Diario AS: http://as.com/diarioas/2014/10/21/english/1413879463_845845.html