El diagnóstico emitido por los servicios médicos de Valdés nos habla de una distensión de la cápsula posterior, lo que nos hace suponer que en los estudios mediante resonancia magnética que han practicado al jugador no se ha encontrado ningun tipo de lesión meniscal, ligamentosa ni ósea y que las molestias referidas por el jugador en la parte posterior de su rodilla se deben a una distensión de la cápsula articular, provocada posiblemente por un mal gesto deportivo durante el entrenamiento. La cápsula articular es un tejido fibroso que rodea toda la articulación de la rodilla, haciendo de la misma un compartimento cerrado. La parte interna de esta cápsula está formada por la membrana sinovial, responsable del liquido sinovial que se produce en las rodillas lesionadas. No es una lesión típica de la rodilla, pero afortunadamente tampoco es una lesión grave ni preocupante. Se curan todas y lo único que hace falta es tiempo y reposo.

Al tratarse de un portero, las exigencias de la rodilla son menores que en un jugador de campo. Las articulaciones sufren mucho menos, por lo que el pronóstico en cuanto a tiempo de recuperación se estima entre tres y cuatro semanas. Le van a aplicar como tratamiento PRP, plasma rico en factores de crecimiento, que es un tratamiento con su propia sangre, que se centrifuga y luego se pone en el lugar de la lesión, ayudando de forma considerable a reparar la lesión existente, acelerando de esta forma el tiempo de recuperación.

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