La patología de la rodilla es cada día más frecuente en nuestra sociedad por múltiples circunstancias, entre las que destacamos el aumento considerable de la actividad física y deporte. Dicho incremento se observa muy significativamente en el caso de la mujer, donde el porcentaje de mujeres que realizan actividad deportiva en los últimos tiempos ha subido de forma espectacular. Lógicamente, a mayor número de personas que realizan deporte, mayor número de lesiones.

Por otro lado, el deporte de impacto como suelen ser la carrera continua y los deportes de raquetas y contacto, entre otros, provocan alteraciones importantes a nivel del cartílago articular, favoreciendo la aparición temprana de lesiones preartrósicas.

Y en todo este proceso hay una articulación que sufre mayoritariamente este tipo de circunstancias, y esta es la rodilla.

Hay lesiones de rodilla que vienen producidas por mecanismos directos o indirectos, como son las lesiones del L.C.A. y las lesiones ligamentosas y meniscales.

Pero hay otro grupo de lesiones, tanto o más importantes, que están aumentando de forma significativa, que son las lesiones del cartílago articular de la rodilla, tanto a nivel de los compartimentos interno y externo, como sobre todo a nivel del compartimento fémoro-rotuliano, donde las condropatías rotulianas tienen un protagonismo especial.

Todas estas lesiones de tipo degenerativo, que no tienen solución quirúrgica inicial y son tratadas con métodos conservadores, tienen un protocolo cada vez más establecido en nuestro Centro Médico DEYRE:

  • Fisioterapia, con masajes adecuados sobre rodilla.
  • Diatermia profunda, que aplicamos mediante el método ERBA-TEC directamente sobre los alerones rotulianos, y todo el aparato cápsulo- ligamentoso de la parte anterior y laterales de rodilla. Y en nuestra experiencia con mucho mejor resultado que con la Termoterapia clásica.
  • Fortalecimiento músculo isométrico.
  • Medidas preventivas.

El tratamiento conservador lo completamos con la aplicación de Factores de Crecimiento, con 3 infiltraciones a intervalos de 1 semana y la administración de condroprotectores por una larga temporada.