La condromalacia rotuliana o condropatía rotuliana es una de las causas más frecuentes de dolor en la cara anterior de la rodilla, dentro de lo que se conoce como el síndrome femoropatelar.

En esta patología existe un desgaste del cartílago articular que se encuentra en la articulación femoropatelar, entre el fémur y la rótula, cuya función consiste en evitar la fricción entre ambos huesos en los movimientos de flexo-extensión de la rodilla.

Se clasifica en cuatro grados según su extensión:

  • Grado I: alteración leve que produce un edema y reblandecimiento del cartílago, sin afectación de su superficie.
  • Grado II: adelgazamiento del cartílago menor del 50% con irregularidades en su superficie.
  • Grado III: adelgazamiento mayor del 50% con aparición de úlceras condrales.
  • Grado IV: pérdida completa del grosor del cartílago con afectación del hueso subyacente.

Causas

Las causas que pueden favorecer la aparición de esta patología son traumatismos o movimientos de repetición que provocan compresión del cartílago (como los que se producen durante las actividades de carrera), factores estructurales de la propia rodilla (alteraciones en la alineación de la rodilla o desviaciones de la posición de la rótula) y otros factores intrínsecos del propio individuo (debilidad o desequilibrio muscular, sobrepeso, alteraciones de la pisada, etc.).

Síntomas

Los síntomas que produce la condromalacia rotuliana son dolor inespecífico en la cara anterior de la rodilla que aumenta al subir o bajar escaleras, con los primeros pasos después de una postura mantenida en flexión de la rodilla (p. ej.: después de un viaje largo, al salir de un espectáculo cultural y/o deportivo, etc.), sensación de roce o fricción al doblar y estirar la rodilla notando en ocasiones crujidos y chasquidos a nivel de la rótula, y a veces el paciente refiere inestabilidad de la rodilla.

Diagnóstico

El diagnostico de esta patología se realiza en base a una completa historia clínica y exploración física de la rodilla, se suele realizar un estudio radiológico para objetivar los factores estructurales predisponentes anteriormente expuestos, pero el diagnostico de confirmación se realiza mediante resonancia magnética con el que, según el nivel de afectación del cartílago, se puede clasificar el grado de severidad de la lesión.

Tratamiento

El tratamiento de la condromalacia rotuliana lo basamos en la fisioterapia con especial atención en los ejercicios de fortalecimiento del cuádriceps, en especial del vasto interno (recomendamos fundamentalmente realizar ejercicios isométricos, si se realizan ejercicios en gimnasio con máquina de cuádriceps limitar el recorrido del ejercicio a 30º desde la extensión máxima de la pierna, también se puede realizar ejercicio en piscina y en bicicleta, siempre con el sillín alto y con poca resistencia).

Pautamos también tratamiento con condroprotectores vía oral que contengan fundamentalmente sulfato de glucosamina y condroitín sulfato, además de otros suplementos como ácido hialurónico, colágeno, vitaminas y minerales que ayudan a nutrir y proteger el cartílago dañado.

En nuestro centro estamos obteniendo muy buenos resultados con la aplicación de infiltraciones intraarticulares de plasma rico en factores de crecimiento (PRP), que en algunos casos reforzamos con infiltraciones de ácido hialurónico.

Por último es fundamental aplicar una serie de medidas preventivas que disminuyan el riesgo y progresión de esta lesión, como son evitar posturas y ejercicios de máxima flexión de las rodillas (sentarse con las piernas cruzadas o flexionadas por debajo del asiento, ejercicios de cuclillas o sentadillas).

Dr. Eduardo Berruguete
Centro Médico Deyre