El Dr. González escribe en el Diario AS sobre la lesión del jugador del Atlético de Madrid, Carrasco.

Según el parte emitido por los servicios médicos del club, Carrasco sufre un esguince acromio-clavicular del hombro derecho grado I. Esta lesión consiste en una pequeña rotura del ligamento que une el extremo de la clavícula con el acromion, junto con una pequeña rotura de la cápsula articular, lo que provoca un pequeño desplazamiento o separación parcial de los dos huesos. Este tipo de lesión suele cursar con dolor durante las 72 primeras horas que suele ir remitiendo de forma progresiva. Durante una semana es conveniente que se guarde reposo deportivo relativo, siendo fundamental que el jugador no mueva el brazo más allá de los 90 grados, facilitando así la cicatrización de las lesiones.

Según el Dr. González, se trata de una de las lesiones más frecuentes en el deporte tanto a nivel profesional como aficionado, y en la mayoría de los casos bastan 1 o 2 semanas para que el jugador pueda volver al terreno de juego.

No obstante, hay ocasiones que, o por necesidades del equipo o porque el dolor se alarga más de lo deseado, es necesario poner 1 o 2 infiltraciones intraarticulares para que el dolor cese.

En el caso de Carrasco, los antiinflamatorios, fisioterapia con masoterapia y electroterapia en sus diversas modalidades son fundamentaletes para bajar el componente inflamatorio de la lesión y acelerar en lo posible la recuperación del jugador.

Consulta el artículo en el Diario AS: Carrasco: una lesión que no es preocupante